Princesa Wallada

  • Cama de forja con dosel.
  • Techo antiguo mudéjar policromado.
  • 4 balcones (esquina).
  • Solería hidráulica.
  • Bañera de 1.90 x 1.10 de gresite de mármol crema envejecido.
  • Cómoda antigua pintada a mano.

Historia

Hija del califa Mustafki, fue la más célebre de las poetisas de Al Andalus. Durante el siglo XI, la más llamativa es la princesa Wallada, de la familia real de los Omeya. La ajetreada, tumultuosa, libérrima peripecia vital de Wallada ha llevado a muchos a pensar que las mujeres disfrutaron de una libertad que no tienen las mujeres en ninguna sociedad islámica.Tras la muerte de su padre, con apenas 17 años y gracias a los fondos que Mustafki supo guardar, Wallada abrió palacio y salón literario en Córdoba, donde ofrecía instrucción a hijas de familias poderosas y acaso instruía a esclavas en la poesía, el canto y las artes del amor. Cuando tenía unos 20 años conoció al hombre que marcó para siempre su vida. Es un encuentro de famosos, buscado por ella. Ben Zaydun es un noble de excelente posición, con gran influencia política y sin duda el intelectual más elegante y atractivo del momento. Pero Wallada es la mujer más culta, famosa y escandalosa de Córdoba. Se pasea sin velo por la calle, lleva versos suyos bordados en la orla de su vestido o en túnicas transparentes. Arruinada en su fortuna y su crédito, Wallada recorrió la España de los reinos de taifa, quizá también la cristiana, exhibiendo su talento y acaso otorgando sus favores, pero siempre volvió a Ben Abdús, en cuyo palacio acabó viviendo altiva y hermosa, hasta cumplidos los 80 años. “Yo, ¡por Dios!, merezco la grandeza y sigo orgullosa mi camino. Doy gustosa mi mejilla a mi enamorado y doy mis besos a quien los quiera”.
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