![]() A la vera de la Basílica
que alberga a la universal Santa María de la Esperanza Macarena,
se ubica esta casa, que se alza donde, según cuenta la leyenda,
Al-mutamid, el Rey poeta de Sevilla, escondía a su padre
sus amores con la lavandera Rumaykiyya.
Su discreta pero elegante fachada no hace presagiar lo que nos encontramos en el interior. Una explosión de colores, el tintineo del agua al caer y aromas exhuberantes de antaño nos retrotrae a la Sevilla andalusí del Reino taifas de Al-mutamid. Su estructura arquitectónica, basada en la recuperación de materiales artesanales que se utilizaban en la Sevilla andalusí, gira en torno al patio mudejar central, alrededor del cual se disponen las diferentes estancias: recepción, abacería, sala, desayunador, y sus 15 habitaciones, cada una decorada de forma distinta y con estructura diferente y que dan mucha importancia a los baños, todos estucados y con bañeras y duchas de obra. |
El huesped se siente transportado a la época
histórica más esplendorosa de la ciudad, en la que
Sevilla (Isbiliyya) aglutinaba el saber, las artes y la ciencia
de Occidente, y también de Oriente, favorecida por la flexibilidad
de la administración andalusí que facilitaba el encuentro
entre las tres culturas judía, musulmana y cristiana. La decoración, el agua de su fuente, los aromas y el sabor de las tapas sevillanas y mozárabes de la abacería, nos transmiten un clima de tranquilidad, relax, placer y descanso que contrarresta el stress que provoca la ciudad. |
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Las habitaciones, las camas con dosel, los cabeceros tallados, las contrapuertas con arco de herradura, las telas de seda y algodón, el perfume de los muebles hechos de madera de cedro, los lavabos artesanales de latón pulido, la grifería victoriana traída de la India,... son sus elementos esenciales. Además, cada habitación tiene su historia pues están dedicadas a personajes significativos de Al-Andalus que nacieron, vivieron o desarrollaron sus mejores obras en Sevilla. Por último, una sorpresa: toda la decoración, vajilla, faroles, cristalería, cabeceros, telas, grifería, lavabos, cortinas, cuadros, materiales y hasta las camas con dosel y cabeceros, pueden ser adquiridos por los huéspedes y así, llevarse un trocito de Al-Andalus a su casa. |